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ENREDADOS, mejora de la convivencia entre adolescentes fomentando el buen uso de las redes sociales

Os presentamos aquí el  proyecto ENREDADOS con el cual pretendemos mejorar la convivencia del alumnado tanto dentro como fuera del centro educativo, a través del fomento del buen uso de las redes sociales en Internet, haciendo uso para ello, de diferentes actividades formativas que faciliten la toma de conciencia en torno a los riesgos que supone el mal uso de las redes y potenciando competencias relacionadas con la comunicación efectiva y la resolución de conflictos, tanto en el contexto virtual como interpersonal.

Este proyecto nace a raíz de una necesidad real detectada a partir de la  intervención  que venimos realizando en distintos ámbitos con jóvenes:

“los conflictos que surgen en los grupos de adolescentes  debido al mal uso que hacen de las redes sociales en Internet”.

Existen distintos proyectos y programas destinados a adolescentes acerca del peligro del “mal uso” de Internet y las redes sociales; lo que pretendemos trabajar con el desarrollo de este proyecto es algo más concreto:

“mi persona y mis relaciones con mis amigos y amigas a través de las redes sociales”.

Con las redes sociales se han abierto nuevas posibilidades de comunicación que ya no se limitan al centro educativo, Casa de la Juventud, parque….

Nos enfrentamos a una nueva realidad: nuestrxs adolescentes no sólo se relacionan  y socializan con una comunidad física, sino que existe una socialización con una comunidad virtual. Los conflictos son y se desarrollan tanto en lo físico como en lo virtual. Gran parte de los conflictos interpersonales tiene su origen en problemas en la comunicación. Los malentendidos, los rumores, la mala comprensión de los mensajes, y la dificultad a la hora de emitirlos han sido tradicionalmente el motivo de que las personas se enfrenten e incluso se llegue a situaciones de violencia. Muchos de estos conflictos se solucionan al aclarar el malentendido, pero en otras ocasiones no se detienen a tiempo y se entra en la llamada espiral del conflicto, de tal manera que las personas llegan a olvidar el origen del problema, y se centran en las consecuencias que se han ido produciendo, y que en muchas ocasiones amplifican el problema original. Las redes sociales en Internet, cuando se usan con desconocimiento, son espacios abonados para el malentendido y la interpretación errónea. La posibilidad de amplificar el malentendido y hacerlo viral supone la necesidad de saber gestionarlo en su etapa más temprana, facilitando la toma de conciencia sobre lo que puede suponer ciertos usos de las redes sociales, al ser un espacio tan importante en la cotidianidad de lxs adolescentes.

Los y las jóvenes, viven en una sociedad y una época, en la que se han socializado con el uso de pantallas y soportes digitales, compartiendo una cultura tecnológica común. Son personas acostumbradas al multitasking o multiproceso, a realizar varias actividades a la vez, como jugar a un videojuego y comunicarse vía tuenti,  mientras tienen la televisión encendida. Sienten la necesidad de hacer varias cosas a la vez. Consumen mucho ocio, y la vía tecnológica es la principal. Y están muy solxs frente a la maquina, dimensión que se acrecienta en el medio rural en el que vivimos, ya que existe una distancia real e importante entre nuestrxs adolescentes y sus grupos de referencia, ya que pertenecen a pueblos distintos, lo que dificulta verse a diario fuera del horario escolar.
Además, existen situaciones con las que nos encontramos a diario:

“un grupo de chavales y chavalas, reunidos en un mismo espacio, cada uno con su móvil, sin hablar entre ellxs”.

A nivel psicológico, en la adolescencia se produce el pico máximo del desarrollo de la identidad y la implicación romántica. En el ámbito social, las principales preocupaciones de los chicos y chicas son la aceptación de sus compañerxs y una fase de exploración para encajar sus primeras citas. La identidad también se desarrolla en la red, la Identidad 2.0, el otro yo, la identidad Digital. La imagen que queremos proyectar a través de las redes sociales y como nos ven los otrxs. Y al igual que la identidad se construye en la realidad, también en la adolescencia se desarrolla en la red. Esta imagen digital depende de dos factores: por un lado, lo que los otros publican sobre nosotrxs y, por otro, lo que nosotrxs decidimos hacer público sobre nosotrxs mismxs. Entre los factores que potencian la identidad digital encontramos: la facilidad para publicar información, la difusión, la apropiación de la información y la permanencia en el tiempo de esta información sobre nosotrxs. Y si el riesgo de etiquetado y exclusión se hace manifiesto en la adolescencia, la realidad de las redes sociales en Internet puede consolidar esa realidad pulsando el botón de ¡me gusta!¨, o haciendo y difundiendo comentarios descalificadores.

Conducta desadaptada en la red.

Asimismo, conductas desadaptadas y violentas que se manifiestan en la adolescencia, también tienen eco en las redes sociales. Fenómenos como el ciberbulling (traslado del acoso escolar a la red), el Happy Slaping (grabación de agresiones y difusión por la red), u aplicaciones como gossip, no son más que proyecciones en lo virtual de lo que acontece en la realidad, incrementando el riesgo de reproducción de la conducta desadaptada. Facilitar la toma de conciencia, incrementar el nivel de empatía hacia las posibles víctimas y clarificar valores, son cuestiones imprescindibles para abordar estas problemática y garantizar la convivencia pacifica.